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“Aprender alemán es como adelgazar”

Elisabet cronicas germanicas101 secretos de Alemania, así se titula el libro de Elisabet García. Ciento un secretos que acercan al mundo hispanohablante de una forma distinta y original la vida cotidiana en Alemania, cómo es el día a día en el país, su cultura y por supuesto… su “élfico” idioma. Elisabet, bloguera y amante de los Kuchen (tartas alemanas), nació en Barcelona y se mudó a Baden-Württemberg hace tres años, donde por lo visto aún le queda mucho por vivir.


 ¿En qué momento se le ocurre escribir un libro así?

En el momento en que me di cuenta de que no era la única. No sólo a mí me gustaba descubrir cómo es la vida en Alemania desde dentro, la vida cotidiana, sus costumbres, tradiciones, Tipps para aprender alemán, etc. Sucedió más o menos transcurridos los dos primeros años escribiendo semanalmente nuevas crónicas en el blog.

Por un lado, cada vez más personas que siguen mis crónicas germánicas se animaban a compartir su experiencia en los temas que iba compartiendo sobre la cultura alemana. A su vez, personas que desconocían lo que revelo en mis crónicas se sorprendían y me agradecían poder descubrir cómo es la vida cotidiana en el país. Pensé que podría resultar útil inmortalizar la información básica a conocer para sumergirse en la cultura alemana en un libro.

El libro contiene 101 secretos… ¿Se llegó a quedar alguno en el tintero?

¡Seguro! Por eso mi favorito es el secreto 101. En él invito al lector a participar. Si ha echado algo de menos en el libro, si se anima a completar alguna información que ha leído en uno de los secretos o simplemente se decide a compartir conmigo uno, puede escribirme un email y yo lo publicaré en el blog.

Sabemos que son secretos, pero ¿nos podría adelantar alguno? 

(Ríe) ¡Claro! Tengo varios favoritos, pero mi preferido es el secreto 83, donde confieso que los alemanes no hablan alemán. Muchas veces tengo la sensación de que encasillamos a todos los alemanes juntos. Y de que todos hablan igual (Hochdeutsch). Sin embargo, de igual forma que en España somos muy distintos dependiendo de la zona en la que nos encontremos, en Alemania también. Uno llega al país germano pensando que le hablarán alemán y casi hablan de todo menos alemán. Me refiero a que existen infinidad de dialectos y en ocasiones ni los propios alemanes se entienden entre ellos. En mi zona, en Baden-Württemberg por ejemplo, se habla Schwäbisch, y en Baviera (Bayern), el estado vecino del sur de Alemania, se habla Bayrisch. Lo materializo con el ejemplo de cómo decir “hamburguesa” en alemán. En Berlín dicen Bulette; en Baviera, Fleischplfanzerl; en Baden-Württemberg, Fleischküchle; y en Hannover, Frikadelle.

También relacionado con el mundo de los niños es el secreto 11 y fue realmente mi madre quien me animó a compartirlo al enterarse. En Alemania, cuando a un niño se le cae un diente, no viene el ratoncito Pérez, sino el hada de los dientes.

libro 101 secretos de alemania En el libro habla de experiencias personales, ¿da también consejos?

Los consejos están más enfocados en la parte del aprendizaje del “élfico” alemán. Todos sabemos lo difícil que es aprenderlo, así que en cuanto descubro algún método con el que a mí me resulta más sencillo su aprendizaje, lo comparto. Hay una sección entera de consejos para aprender alemán denominada “los secretos de las palabras”. En ella espero hacer más placentera y divertida la experiencia de aprender la lengua de Goethe.

 Usted publicó el libro a través de Crowdfunding (plataforma de financiación colectiva). ¿Esperaba una respuesta tan positiva por parte de la gente?

Fue un reto divertido y apasionante. Tenía claro desde el principio que deseaba publicar el libro. Lo que desconocía es si conseguiría hacerlo a través de la campaña de Crowdfunding. Pero me propuse conseguirlo. Animar a los seguidores de mis crónicas de forma original a formar parte del mecenazgo del libro fue una bonita experiencia. Cada día debía destapar toda mi creatividad para seducirlos, a la vez que seguía publicando mis crónicas. Muy agradecida a todos por la gran respuesta, puesto que superamos el objetivo con creces.

Lleva ya casi cuatro años en tierras teutonas. ¿Cómo ha sido hasta ahora su experiencia?

Muy enriquecedora. Pero ello no significa “fácil”. Cada año me propongo nuevos retos. Evidentemente uno de ellos era hablar alemán. Recuerdo con cariño lo que al principio me costaba mantener la concentración para comprender lo que me decían. ¡Volvía a casa con dolor de cabeza cuando salía con amigas alemanas! Ahora disfruto perfeccionando el idioma. Es difícil, no obstante, estar lejos de los tuyos y no tener ayuda. Realmente tengo mucha suerte porque tenemos unos vecinos y amigos que son adorables. Pero también es cuestión de proponérselo. De proponerse ser fuerte y asumir que tenemos que tomar decisiones y afrontarnos a nuevos retos cada día.

Estando lejos de casa me he dado cuenta de todo lo que somos capaces de hacer. Pero no porque viva en Alemania, sino en la vida en general. Considero importante “salir de la silla cómoda” y añadir un poco de novedad en nuestras vidas. Y cuando nos damos cuenta de que, nos equivoquemos o acertemos, eso nos hace crecer, la sensación es indescriptible.

Supongo que como a todos, le costó el idioma al principio. ¿Cuál sería el secreto para aprenderlo?brandenburg-gate-245445_1920

No desesperarse y darse tiempo. Siempre digo que aprender alemán es como adelgazar. Por mucho que un día entero no comamos, nuestro cuerpo necesita “trabajar” para conseguirlo. Si no entendemos algo, necesitaremos volver a escucharlo o volver a leerlo. Y no pasa nada. O quizá lo comprenderemos dentro de algún tiempo. Será que aún no hemos alcanzado ese nivel. Hablar, leer, escuchar,… Involucrar a todos los sentidos es importante. Pero también disfrutar haciéndolo. No podemos pretender leer una obra de Goethe desde el principio de aprender el idioma, pero sí un cuento infantil, donde el vocabulario es más sencillo y la historia más corta. O incluso podemos mirar dibujos animados. ¡Volver a ser niño es un gran secreto para aprender el idioma alemán!

¿Qué consejos daría para que los que viven ya aquí puedan disfrutar al máximo de Alemania? ¿Animaría a otros españoles a que se vinieran a vivir aquí?

Poder mantener vivas las dos culturas es una gran experiencia. Por un lado, podemos compartir nuestra cultura española con los alemanes. Por otro, si tenemos ocasión de que alguien nos cuente, desde su experiencia directa, la cultura alemana en alemán, es algo impagable. Para mí es fundamental tener amigos alemanes. Tenemos amistad con algunos españoles, pero si deseamos integrarnos con éxito en el país necesitamos hacer amistad con gente autóctona. Y no siempre es sencillo, pero es una fantástica experiencia conocer cada año a nuevas personas con las que establecer una bonita relación. Y, evidentemente, viajar y visitar nuevas ciudades del país en cuanto tengamos ocasión. Son tan distintas y a la vez tienen tantas cosas en común!

Ya sabemos que a algunos esta pregunta no les gusta. Pero… ¿volverá a España alguna vez o ve su futuro ya aquí?

Es curioso porque al principio cuando íbamos a Barcelona decía “voy a casa”. Ahora, sin embargo, digo “voy a Barcelona”. Porque mi casa está, de momento, en Alemania. Desconozco cuánto tiempo aún nos queda en nuestra aventura alemana, pero por el momento nuestros planes están aquí, en Deutschland.

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