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Aprendizaje bicultural: claves para éxito en el sistema educativo alemán

book-15584_1280Aprovechando el comienzo del curso, en DestinoAlemania.com queremos llamar la atención sobre un problema al que seguramente se enfrentarán las nuevas generaciones de residentes españoles en Alemania. Sobre todo cuando, en el momento de llevar a los niños al colegio, no tengan experiencia en cómo educarlo en un idioma extranjero y mucho menos en educarlos de forma bilingüe.


Para eso, desde este programa de Funk Radio rescatamos una entrevista con Oscar Vilchez, de la Federación de Padres de Familia en Alemania.

Ahora mismo, el aprendizaje en las dos culturas desde la escuela es algo que quizás los nuevos ”inmigrantes” todavía no conocen. ¿A qué problemas se enfrentan los alumnos con raíz hispanohablante en la escuela alemana?

Hay que diferenciar un poco de qué alumnos estamos hablando concretamente. Si es un alumno de segunda generación, que ha nacido en el país y que ya domina alemán, o es un español que acaba de llegar o un chico que acaba de llegar con sus padres recién inmigrados. Son naturalezas completamente diferentes. El primero tiene la problemática del aprendizaje del español casi como lengua extranjera, porque no es la lengua vehicular. En el segundo caso se trata del aprendizaje del país de acogida que sería el alemán. Dependiendo del caso, se tiene que equilibrar la segunda lengua. El fin es llegar a conseguir que el niño sea bilingüe, y muy importante también, bicultural.

Hablas de dos perfiles muy diferentes y la experiencia ya la tenéis las generaciones anteriores, ¿a qué retos os enfrentáis con estas nuevas generaciones que están llegando?

La gente que está llegando ahora tiene una mentalidad, una formación y unas expectativas muy diferentes a las que tenían los inmigrantes de los años sesenta. La cuestión es que estamos aquí todos juntos y es interesante ver los diferentes puntos de vista y las diferentes expectativas. Se trata un poco de llegar a un consenso y llegar a unos fines que son comunes. La necesidad radica, sobre todo, en el entendimiento, algo que no siempre es fácil.

Tampoco debemos olvidarnos de la administración alemana y de la administración española. En este caso, en el caso de la enseñanza de la lengua tanto como la lengua materna, que es la que ofrece el estado español y otros casos que ofrece el estado alemán. Son cosas que hay que tener muy en cuenta a la hora de ver que fines queremos alcanzar.

¿En que se basa esa decisión de que dependiendo de los Länder (Estados Federados) sea el estado español o sea el estado alemán?

Eso ha ido cambiando a lo largo del tiempo. En un principio, estas clases de lengua materna fueron adoptadas por el país de acogida. Hablo de alemanes, pero puede ser también el caso de Bélgica, Francia o Suiza. El estado alemán se hizo cargo económicamente y, en este caso, podían participar en estas clases no solo españoles de lengua cultural española, sino también latinos.

A lo largo del tiempo, la administración alemana se fue deshaciendo, sobre todo a partir de la crisis del 2005/2006. Algunos Länder dejaron estas competencias y el estado español se hizo entonces responsable de las clases con la consecuencia de que muchos latinos tuvieron que abandonar lamentablemente las clases de lengua española, porque ya sólo era el estado español el único encargado de los costes.

Escucha la entrevista enterá aquí.

Siempre se dice que la escuela alemana es un poco selectiva desde el principio. ¿Qué oportunidades tienen estas nuevas generaciones dentro del sistema escolar alemán

Es difícil y hay que estudiar cada caso de forma individual porque la educación primaria en Alemania termina después del 4º curso y a partir del 4º viene la decisión de la escuela secundaria.  Para esta hay tres tipos de escuela, dependiendo de las capacidades de cada alumno.

El problema ocurre cuando un chaval llega de España y, dependiendo de la edad que tenga, se encuentra en un estudio determinado. Si un chaval llega con diez años, corresponde más o menos a 5º curso y ya pasaría automáticamente a la secundaria. Pero su problema es que a qué escuela  se le podría enviar. No conoce el alemán y no ha pasado aquí por la primaria. Ante esa problemática, ni las mismas autoridades alemanas saben qué hacer con ese niño. Por eso son casos individuales.

Diferente es el caso de un chico que llega desde la guardería y tiene un tiempo de adaptación “adecuado” o el que llega con diecisiete años. Es un tema un poco espinoso sobre todo por el tema de la lengua. Los chavales llegan sin hablar nada de alemán, con inglés en algunos casos o francés, pero con el alemán prácticamente nulo, entonces es muy complicado y el alemán es una lengua que no se aprende en dos meses.

La gran pregunta que se harán los padres cuando lleguen aquí o estén pensando en venir aquí con sus hijos, ¿pueden entrar en la escuela aunque sea con esfuerzo?

Ahí lo importante es la labor de los padres dentro de la dificultad que ya conlleva al padre que llega aquí a  Alemania y ya tiene que buscarse el futuro, un futuro profesional. Primero  pelearse con todas las autoridades, darse de alta en la seguridad social, ver como se arregla el tema de hacienda, el tema de impuestos…

En toda esa maraña de problemas tienen que dar prioridad absoluta, dentro de lo posible, a la educación de los hijos porque es fundamental para el futuro y es inversión el intentar que el niño, primero e importantísimo, afiance sus conocimientos de español. Mucha gente lo ignora y como ahora tienen el niño aquí, que aprenda alemán lo más rápido posible. Esto es una tendencia que parece lógica, pero que contradice la experiencia

La experiencia dice que la integración fue la clave del éxito de los primeros inmigrantes que llegaron aquí y que obligaron a los hijos a ir al sistema educativo alemán y no a una escuela separada, a  una Sonderschule. . Querían que los niños aprendieran alemán, pero a la vez se dieron cuenta, sabiamente, de que era fundamental mantener sus raíces siempre vivas. En el extranjero, sobre todo eso significa la lengua como elemento fundamental. Y ahí tenemos el resultado. Hoy muchísima gente de esas primeras, segundas, terceras generaciones dominan perfectamente las dos lenguas. De ahí el éxito de integración de los españoles de los años 60 y 70.

Eso es lo que hay que intentar transmitir a esas nuevas generaciones que están llegando y que muchos no entienden. Lo que quieren es que el niño aprenda rápido alemán. Sí, pero primero les falta, porque a través del contacto lingüístico de una lengua y otra es como mejor se aprende una lengua. Para eso tienes que asentar los conocimientos reales de tu lengua y que mejor que aprender tu lengua cuando aprendes otra.

¿Se crean muchos conflictos en la relación familiar entre, por ejemplo, el alumno que está aprendiendo alemán y los padres que no saben alemán?

En absoluto, ahí está la riqueza del chaval que es bilingüe o que se forma bilingüe. No solo es bilingüe sino también bicultural y eso significa que el niño dentro de la familia se mantiene y se comunica perfectamente en español mientras en la sociedad en la que se encuentra en la escuela, cuando hace algún deporte, o cuando hace cualquier otra cosa, se maneja perfectamente en la otra lengua.

El objetivo es la alternancia de las lenguas. Ése es el secreto de que un niño alterne las lenguas sin problema. Eso hay que fomentarlo porque no viene del aire y por eso lo fundamental es que el niño no aprenda solamente la lengua del país, ya sea francés en Francia, alemán o suizo, sino que se afiance su lengua materna que, al fin y al cabo, siempre va a ser la base. Dependiendo del estado en que se encuentre el niño, tiene que ir en una dirección u otra pero siempre con el fin llegar a ser bilingüe. Eso es la meta y el éxito de la integración y también, de alguna forma, la realización personal.

Nos hablabas antes de que la administración alemana se fue un poco despegando de la enseñanza de esta lengua. ¿Cuál es la situación actual en las escuelas alemanas?

Yo puedo hablar más que de Baden Württemberg, donde yo vivo, y aquí hay clases como también en Baviera.

El estado español es responsable de clases de la lengua y cultura, que son tres horas de clase de una profesora enviada desde España y es la que se encarga de dar clase a chavales de segunda y tercera generación, o de cuarta. Los costes de estas clases los paga el estado español y esa es una vieja reivindicación que no vino por iniciativa de ministros o de la época de franco, sino una reivindicación de los primeros inmigrantes que se encontraban en Alemania, Francia, Suiza y toda Europa que exigieron a través de muchas peticiones ese tipo de clases. Ya llevamos  casi cuarenta años de clases y  en eso estamos luchando todavía.

¿Esperáis más apoyos todavía con esta nueva generación de inmigrantes o está la cosa en un status quo?

Tenemos las clases y vienen más al haber más presencia de españoles. La tendencia es que se llenen las clases pero, lamentablemente, la administración española está recortando cada vez más y ahora tenemos un tema muy candente en el tema de las clases porque introdujeron una plataforma digital llamada “Aula Internacional”, eliminando las mitad de las clases presenciales. De tres horas semanales a una hora y media presencial y una hora y media digital a través de esta plataforma.

Es una reducción que nos ha molestado bastante, que hemos peleado mucho y que la administración sigue ignorándonos, porque creemos que tienden a seguir el modelo del Instituto Cervantes  y es convertir estas clases en una plataforma cien por cien digital o autónoma.

Para un chaval, esto significa que los cursos de lengua española empiezan ya con siete años y que se supone que empiezan ya a trabajar con el ordenador en una plataforma digital, cuando precisamente lo que se quiere a través de estas clases es la presencia humana, es el calor que da un profesor y unos compañeros que canten y que puedan recitar. Eso es insustituible, no se puede sustituir con una plataforma digital.

Una curiosidad, ese aula virtual internacional… ¿es igual para todos sin importar si estas en Noruega, Argentina o  Alemania?

Efectivamente, es a nivel mundial. Imagínate lo que eso supone a nivel de ahorro de pasar a la mitad de las clases al nivel mundial. Con eso se han ahorrado un montón de profesores. ¿Qué es lo que pretenden, que un par de ellos sigan controlando esa plataforma digital y sea el medio de educación? Estamos totalmente en contra. A nivel europeo ya nos hemos manifestado claramente incluso dirigiéndonos al ministro.

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