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¿Cómo preparar un viaje a Alemania?

 

munich-1480745_1920Organizar un viaje a Alemania parece estar en la mente de más personas cada vez. De hecho, el pasado 2017 se volvió a batir un récord en lo que al número de visitas se refiere (y esto ocurre por octavo año consecutivo)

De acuerdo a la Oficina Federal de Estadísticas de Alemania, en el año 2017 el número de pernoctaciones aumentó en un 3%, lo que se traduce en 459,6 millones (entre alemanes y extranjeros).  Y la verdad es que, como sabemos los que estamos aquí, hay que reconocer que Alemania tiene lugares para todos los públicos e intereses, así que no es de extrañar el que esto ocurra.

Para organizar un viaje a este país, no obstante, hay unas cuantas cosas que conviene tener en mente.

· Vuelos. Hay que empezar por el principio y será fundamental el tener el destino claro y saber las fechas en las que uno puede cogerse unos días libres para hacer la reserva cuanto antes. Un buen número de personas optan siempre por las ofertas de Ryanair porque saben que es el precio más bajo que van a poder encontrar. No hay que olvidar que esta aerolínea cuenta con más de 15 años de experiencia en el sector y que permite a los viajeros personalizar sus vuelos tanto como deseen. Lo que han hecho, eso sí, es velar por sus clientes y ofrecer siempre un precio muy bajo gracias a que reducen sus costes de mantenimiento al contar con naves iguales y a que estandarizan sus servicios a bordo. Si se opta por el billete básico se contará con lo imprescindible para hacer el trayecto de forma cómoda, pero sin pagar por extras que no se requieran. Además, la oferta de vuelos no solo se limita a las principales ciudades (como Múnich o Berlín) sino que también llega a otras más pequeñas (como es el caso de Memmingen) y los precios pueden ser todavía más bajos y competitivos.

· Alojamiento. Dependerá mucho dela ciudad que se elija, pero hay unas cuantas fechas que hay que tener en cuenta si se opta por algunas de las principales. Por ejemplo, si se trata de Colonia, el alojamiento durante Carnaval suele ser más complicado de conseguir y, por supuesto, más caro. Esta festividad tiene lugar en febrero (las fechas son diferentes cada año) En el caso de elegir la capital, cuando más se suele llenar de turistas es por motivo de la reunificación y ésta se celebra el 3 de octubre. En Múnich, por su parte, las fechas más complicadas para encontrar alojamiento y para que éste no sea excesivo es durante el Oktoberfest (es decir, la mayor fiesta de la cerveza del mundo). Y, en general, cuando más acude la gente a este país es cuando el frío da algo de tregua. Durante el invierno no es de extrañar que se llegue a temperaturas tales como -20º y, aunque los paisajes pueden llegar a ser espectaculares, una gran mayoría prefiere optar por los meses de verano. También porque aprovechan que los días son mucho más largos.

· Rutas. Una de las grandes ventajas con las que cuenta Alemania es que se pueden organizar rutas de lo más interesantes porque, por suerte, el transporte público funciona muy bien. Lo cierto es que con la opción de vuelos baratos, se ahorra mucho tiempo, que es lo que estará buscando el turista a toda costa para poder ver cuantas más cosas mejor. Los precios de los trenes y, en general, el transporte público pueden parecer realmente caros a primera vista. Pero si se busca a conciencia, se pueden encontrar paquetes y ofertas bastante baratas para moverse por Alemania.

· El clima. Muchos viajan a Alemania cuando más frío hace sin ser conscientes de lo que esto puede suponer y cuando, finalmente, llegan se llevan una gran decepción porque no pueden llevar a cabo alguno de sus planes o porque, directamente, necesitan equiparse mejor. El mejor consejo es revisar el clima que se espera para las fechas seleccionadas con antelación. Sobre todo porque en Alemania el clima es muy variable y hay que mirar el tiempo antes de salir de casa prácticamente cada día.

· Comida y bebida. Es verdad que los alemanes, en lo que a cultura gastronómica se refiere, andan un poco limitados, sobre todo si se compara con la amplia variedad con la que se cuenta en España. Pese a esto, hay unas cuantas delicatessen que no pueden faltar. Por un lado, las salchichas, más que nada porque hay muchas donde elegir y seguro que alguna es la idónea para cada paladar. Tampoco puede faltar el filete empanado (cuyo origen es austriaco y recibe el nombre de schnitzel) No es que sea una maravilla, pero nadie se queda con hambre porque suele ocupar todo el plato. Y, cómo no, el codillo. Aunque hay algunas cosas más, ésas son imprescindibles. Y como imprescindible de verdad lo es la cerveza y también hay muchos tipos para poder elegir. Quienes las degustan aseguran que no tienen nada que ver con todo lo probado hasta el momento.

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