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Gran selección de vuestras anécdotas en Alemania I

brown-216001_1920Hace ya un tiempo, en Destino Alemania os propusimos un ejercicio de memoria para participar en el sorteo de entradas para el partido del siglo entre España y Alemania.  Como condición para participar os propusimos enviar historias curiosas o divertidas que os hayan pasado en Alemania.



Vista la originalidad, no pudimos dejar pasar la ocasión de contarlas para todos. Algunas no tienen pérdida. Si tenéis más historias que contarnos, podéis enviárnoslas por Facebook a través de la página Españoles en Alemania o por user@destinoalemania.com.  Aquí va la primera Gran Selección.

Gemma: Un gran detalle!!

Buenas llevo 3 meses en Alemania…apenas hablo Alemán y no tengo muchos amigos aquí…bueno alemanes en realidad solo me habla uno y es el chico con el que entreno al fútbol (ambos entrenamos al equipo de fútbol de los niños del pueblo) así que estas entradas serían una buena excusa para invitarlo a pasar el día por ahí aprovechando que el 17 es su cumpleaños.

Irantzu: Subiendo cuestas con el alemán

A mi pareja jugando un torneo de lo que aquí llaman fútbol sala (ejem…) perdió un pendiente, así que aprovechando las fechas pre-navideñas, pensé “venga, voy a darle un regalo de adelanto” y allí me fui a una tienda a conseguir uno parecido. Con mi memoria de seta que tengo, no recordaba cómo se decía “pendiente”, así que tiré de aplicación-traductor. Busqué pendiente y ahí que entré y pregunté, tan tranquilamente:

– Hallo! Haben Sie ein Anstieg?

Claro, el hombre flipó al preguntarle si tenía una… cuesta de monte. Menos mal que me señalé la oreja y el pobre tosió plan “madre míaaaa…..”

Pichi: Historias para todos

Con ánimos de entrar en el sorteo te escribo un par de relatos de cuando llegué a Alemania de Erasmus en 2002 con otros cuatro españoles a un pueblo de Baden-Wuttemberg llamado Villingen-Schwenningen, habíamos ido con escribo y pocos sabíamos algo de alemán:

“Estaba con un amigo en la sala de ordenadores cada uno en un ordenador y conectados a el Messenger de aquella época:
– Amigo: oye, Pichi, hace ya dos días que me parece que está conectado “Keine”, ¿conoces a alguien que se llame “Keine”?
– Yo: yo no, tío, pero no es un nombre muy normal, ¿no? Será alemán.
– Amigo: yo no conozco a ningún alemán que se llame “Keine”.
Nos enteramos tiempo después en una clase de alemán cuando dimos las negaciones de sustantivos y nos reímos un buen rato.”

“Estábamos caminando cuatro españoles por el pueblo y vimos nuestra primera señal “Einbahnstraße”, dos de ellos tenían algo de idea de alemán y los demás les preguntamos qué significaba esa palabra tan larga y nos dijeron que era la calle para un tren. Miramos aquella calle tan pequeña y les dijimos que allí no entraba ni un tren ni dos.”

“Para llegar al pueblo donde iba a estar de Erasmus un año me llevé el coche de España y era la primera vez que entraba en Alemania en coche. Iba conduciendo por la autopista y cada poco veía una desviación con una señal grande que indicaba el nombre de un pueblo a mi entender “Ausfahrt”, la cosa era que iba caminando más kilómetros por la autopista y en la siguiente salida volví a ver el mismo cartel y dije, joder, el pueblo parece ser grande; unos kilómetros más y otra vez la señal y me dije: eso tiene que ser una ciudad enorme pero nada conocida; en la siguiente salida ya me convencí de que no podía ser una ciudad porque sería la mayor de Europa entera. En cuanto llegué al destino y miré la palabra en el diccionario descubrí mi confusión.”

María: Suerte con la autoridad

En vacaciones vino mi familia a visitarme y alquilamos un coche. Una de las noches, al volver a casa, aparqué el coche sin darme cuenta invadiendo un poco (medio metro) la salida de un vado. Al día siguiente vi la multa y me di cuenta de todo claro. Pero pasaban los días y no me llegaba carta de la policía con el importe. Al final acabé llamándoles, por si acaso se había perdido y aumentaba el importe por los retrasos acumulados, y me contestaron ¡qué no les constaba la multa! Que probablemente habrían visto las fotos que hubiera tomado el agente del coche aparcado y se habrían dado cuenta de que poner una multa por tan poco bloqueo del vado no merecía la pena. Gran sorpresa que los policías alemanes no son tan “cuadriculados” 🙂

Cristina: Malentendidos de pega

Al principio de estar en Alemania cada compra en el supermercado era una aventura. ¡¡No entendía nada!! Después de semanas usando una pasta de dientes de sabor asqueroso le comenté a mi compañera de piso alemana lo extraño que sabía mi dentífrico. Al enseñarle el tubo casi se muere de la risa. Me explicó que había estado lavándome los dientes con pegamento para dentaduras postizas!!

Margarita: Königin der Löwen

Estaba en el aeropuerto de Frankfurt cuando regresaba de vacaciones. Llevaba una maleta que me pesaba mucho y se me hacía muy difícil bajarla por la escalera eléctrica. En el momento en que ya no podía cargar más la maleta, se me acercó un señor alemán con un porte muy circunspecto y se ofrece a ayudarme a bajar la maleta. Luego de bajar la escalera eléctrica, voy muy seria a darle las gracias y él solo me respondió “Jakunamatata”. En verdad que me causó tanta gracia su respuesta y me di cuenta de que muchos alemanes se ven muy cerrados en apariencia pero en verdad tienen mucho sentido del humor.

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