Múnich Top Ten
Proponemos una lista con las 10 cosas que no te puedes perder en tu visita a Múnich:
1- Viktualienmarkt: El animado mercado del centro reúne lo mejor de los productos de la región y especialidades de todo el mundo. Es el lugar ideal para comprar productos frescos de temporada y, aunque no sea precisamente barato, la calidad es excelente. También es un buen lugar para degustar el tradicional desayuno bávaro, con su mostaza dulce, sus salchichas blancas y su cerveza de trigo. En muchos lugares no sirven las salchichas blancas después de las 12.00 del mediodía, para garantizar su calidad, así que tendrás que adelantar la hora del almuerzo si quieres probarlas. Ah, cuando las vayas a comer ¡no te olvides de quitarles la piel!
2-Biergarten: Amplios recintos ajardinados con mesas y sillas de madera bajo castaños centenarios, de mayo a octubre son la principal atracción. La gastronomía es básicamente bávara (codillo, salchichas, ensalada de patatas, quesos…) y la cerveza, como no, se sirve en jarras de litro sin excepción. La tradición dice que puedes llevarte tu propio picnic de casa a cambio de que consumas la bebida en el biergarten, y de hecho esta regla se respeta en la mayoría de ellos. A los biergarten se va en bici, más que nada para que a la vuelta las eses no sean tan visibles como con el coche.
3-Cervecería Hofbräuhaus: Si visitas la ciudad fuera de la Oktoberfest, esta cervería te acercará al ambiente de la fiesta popular más grande del mundo. Es verdad que es bastante turística, pero si es tu primera vez en Múnich no dejes de acercarte a tomar una cerveza. El salón principal está cubierto por bóvedas pintadas y siempre hay música bávara en directo. La cerveza es servida directamente de los barriles y para los clientes habituales tienen una sección donde pueden dejar su jarra guardada bajo candado.
4-Englischer Garten: el principal parque de la ciudad y uno de los más grandes de Europa, es uno de los lugares preferidos de los muniqueses. Si hace sol, será casi imposible encontrar un lugar libre. Hay caminos para pasear, para ir en bici, para montar a caballo y es posible encontrar gente dedicada a las más variadas actividades: batucadas, partidos de baseball, badminton, zona nudista, surf fluvial, etc… Lo mejor es perderse por sus mil caminos flanquedados por árboles, glorietas y riachuelos. Y si la sed aprieta, afina el oído y sigue la melodía de la banda que toca en el biergarten de la Torre China. Allí podrás descansar y tomarte una buena cerveza.
5-Museos: Múnich cuenta con una excelente red de museos. Junto al Deutsches Museum, que en su día fue el museo dedicado a la ciencia más grande del mundo, cabe destacar las pinacotecas, que cubren todas las épocas y estilos pictóricos: Alte Pinakothek, Neue Pinakothek y Pinakothek der Moderne. La Lenbachhaus, que acoge el legado del grupo pictórico Der blaue Reiter, y el Museo Brandhorst, de reciente inauguración, son otras dos visitas obligadas.
6-Río Isar: Múnich tiene playa. Si, has leído bien: playa. Y si no te lo crees acércate al Isar en un día caluroso y verás cómo es una playa centroeuropea, con sus kioskos de bebidas, sus toallas multicolores y sus bañistas. El agua está fresquita, no en vano viene directa de los Alpes, pero tiene encanto poder bañarte en medio de la ciudad. Si la ribera más cercana al centro está muy concurrida, siempre puedes alquilar una bici y recorrer el carril-bici del río en dirección sur hasta encontrar un sitio más tranquilo y algo más salvaje. Hay rincones para todos los gustos.
7- Palacio Nymphenburg: Era la residencia de verano de los reyes de Baviera y su visita merece la pena en cualquier época de año. El palacio en sí no es nada del otro mundo, pero sus jardines son espectaculares e interminables y durante el paseo se pueden visitar distintos pabellones secundarios del palacio, donde los nobles se hospedaban cuando salían de caza o que servían para organizar fiestas campestres. En invierno hasta dispone de caminos para practicar el esquí de fondo.
8-Los cafés: A los muniqueses les gusta decir que son la ciudad más al norte de italia. Por eso cuidan la tradición del café hasta el mínimo detalle y se enorgullecen de su buena repostería. De todos modos, el postre más tradicional que puedes degustar en Múnich es el Kaiserschmarren, que es algo así como trozos de panqueque con almendras caramelizadas y pasas cubiertos con azúcar y acompañados de compota de manzana y nata. Un placer…
9-Iglesias: Lo mejor de ellas son las vistas que se disfrutan desde sus torres, ya que sus interiores no son muy llamativos. Si tienes la suerte de encontrarte en Múnich en un día con viento Föhn, apresúrate a subir a alguna torre, ya que es muy posible que consigas ver una fantástica panorámica de la ciudad con los Alpes de fondo. Y es que, aunque no te lo creas, la foto que verás en las postales existe, sólo que es visible muy pocas veces al año. Te recomendamos que subas a la torre de la iglesia Alte Peter que, además, es la más antigua de Múnich. Una iglesia curiosa es la pequeña Asam Kirche, en la Sendlingerstr., decorada hasta el último centímetro en estilo barroco-rococó.
10. Marienplatz: Fue y es el centro neurálgico de la ciudad, donde se encuentran los dos ayuntamientos, el viejo y el nuevo. Siempre vibrante, siempre abarrotada, es un punto de encuentro tanto para muniqueses como para turistas. Aquí se celebra el famoso mercadillo de Navidad y es telón fondo de todas las celebraciones que tienen lugar en Múnich.
Nosotros te he hemos contado lo básico. Y tú ¿tienes alguna sugerencia?
Autora: Paula Barceló





