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“Para ti, entrenador”: la Copa hace justicia poética con Klopp

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Fue el gran protagonista de la noche: Jürgen Klopp ganó no sólo su último “clásico” ante el Bayern Múnich, sino también la posibilidad de cerrar su gloriosa etapa como técnico del Borussia Dortmund con una final y tal vez con un nuevo título.

El video de la carrera del carismático técnico celebrando el pase a la final de la Copa Alemana ante la mirada de un perplejo Josep Guardiola se viralizó hoy en las redes sociales (link al video) y simbolizó las dos caras de la semifinal en Múnich.

“Esto es para ti, entrenador”, tituló hoy la web de “Der Spiegel”, interpretando la victoria como un homenaje al técnico y como un acto de justicia poética: tras siete años de éxitos, Klopp no merecía despedirse del Dortmund con un último año sin títulos ni finales.

“El triunfo mitiga todos los dolores de una temporada regular”, añadió la revista. “Klopp ganó dos Ligas y una Copa. Esta vez no se trata de un nuevo título, al menos aún no. Pero el técnico vivió la noche del martes uno de sus éxitos más importantes”.

La fría noche en Múnich fue todo un resumen de la era Klopp y de la pasión con la que el técnico supo ganarse al plantel y la hinchada.

Tras un año de altibajos con una temprana eliminación en Liga de Campeones europea y un desastroso arranque en Liga que llegó a tener al Dortmund colista en la tabla, la Copa era la última esperanza de títulos para el equipo.

Que la semifinal fuese justo ante el Bayern también pareció un guiño del destino: fue precisamente Klopp el gran responsable de elevar al Dortmund a la categoría de gran rival del campeón récord alemán y de convertir el enfrentamiento entre ambos en un nuevo “clásico”.

El Dortmund se vio superado en la mayor parte del partido y pareció condenado desde el gol de Robert Lewandowski, su ex estrella. Pero el empate de Pierre Aubameyang, dos errores arbitrales en posibles penales para el Bayern y los palos llevaron el cruce a la prórroga.

Con más temple que fútbol, el equipo de Klopp sobrevivió con diez hombres y atajadas milagrosas de su arquero para llegar a una tanda de penales que quedará en la historia: el Bayern falló sus cuatro tiros y silenció a los 75.000 hinchas que llenaron el estadio.

El trámite del partido fue inverso a la derrota en la final de Liga de Campeones ante el Bayern en 2013, cuando el Dortmund comenzó mejor y terminó cayendo. “Lo hicimos al revés que hace dos años en Londres”, recordó el jefe del club, Hans-Joachim Watzke.

Con su habitual sinceridad, Klopp calificó de “infernal” el duelo. “Tuvimos suerte, no hay duda. Pero no voy a disculparme. Estoy completamente feliz”, comentó. “Realmente quería esta final. Lo logramos ante un rival increíblemente fuerte. Es maravilloso”.

Varios jugadores habían hablado antes del partido de la importancia de ganar como homenaje a Klopp, que recientemente anunció de forma sorpresiva su salida del club a fin de temporada al no sentirse más “el técnico perfecto” para el Dortmund tras un mal año.

“Espero que los hinchas no tengan que despedirme en Berlín. Espero que al día siguiente pase algo en Dortmund. Pero para eso tenemos que ganar en Berlín”, comentó el técnico pensando ya en la final del 30 de mayo ante el Wolfsburgo o el Arminia Bielefeld.

La semifinal permitió a Klopp igualar en diez victorias y diez derrotas su balance personal de cruces con el Bayern.

Pero el triunfo vale más que una estadística. Con el pase a la final de Berlín, Klopp recuperó los ánimos del Dortmund tras una temporada indigna de su exitosa gestión y ahora podrá despedirse tal como el club lo conoció estos siete años: con una sonrisa y actitud ganadora.

Berlín, 29 abr – Pablo Sanguinetti (dpa)

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