jueves, enero 28, 2021
Inicio Actualidad ¿Por qué se llama 'gripe española' si comenzó en EEUU?

¿Por qué se llama ‘gripe española’ si comenzó en EEUU?

La pandemia que tuvo lugar en 1918 y 1919, también conocida como la gripe española, se extendió rápidamente por todo el planeta infectando y causando la muerte a millones de personas.

Foto de pixabay

A pesar de conocerse como gripe española, los primeros casos se registraron en Estados Unidos durante el último año de la Primera Guerra Mundial.

El 4 de marzo un soldado se presentó con fiebre en la enfermería de Fort Riley (Kansas). En apenas unas horas, cientos de reclutas enfermaron con síntomas similares, cifra que se multiplicaría rápidamente extendiendo el virus más allá de Fort Riley.

En abril, los soldados estadounidenses desembarcaron en Europa portando el virus consigo. Al principio, la enfermedad todavía no se conocía bien y las muertes solían achacarse a la neumonía.

La estricta censura militar durante la guerra impedía que la prensa europea y estadounidense pudiera informar de los brotes.

En el frente alemán, la prensa tenía iguálmente prohibido informar sobre enfermedades. Sin embargo, a principios de junio de 1918, se comenzó a hablar de víctimas civiles debido al “Blitzkatarrh” (catarro relámpago) o la “Flander-Fieber” (fiebre flamenca), información que llego a publicarse incluso en primeras páginas.

Por su parte, los soldados estadounidenses denominaron la infección como “three-day fever ” (fiebre de los tres días) o “PurpleDeath” (muerte púrpura por el color de la piel), mientras los franceses la llamaron “Bronchite purulente” (bronquitis purulenta).

Solamente España, que se encontraba en una posición neutra respecto al conflicto, podían hablar los medios libremente de lo que estaba sucediendo. En la prensa se asentó el nombre de «gripe» y de ahí que la epidemia terminase recibiendo el nombre de «gripe española».

Cabe señalar que en el caso español, los testigos de la época consideraron que la el virus llegó a la península Ibérica a través de temporeros que regresaban de Francia. De unos 24.000 españoles que trabajaban allí, unos 9.000 retornaron antes del comienzo de la epidemia. El virus se expandió por los nudos ferroviarios por toda España, salvo en las islas Baleares y Canarias, donde tuvo una incidencia mucho menor.