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Rincón del científico: verdades y mentiras sobre las vacunas

ciencia para todosSoy José de nuevo y esta vez, más que hablar de CERFA, os hablaré de Ciencia finalmente, que es para lo que estamos aquí. Una de las cosas que queremos mostrar con este blog es cómo la Ciencia es muy importante en nuestra vida diaria y cómo nuestra vida diaria sería muy diferente sin ella. Sin embargo, a veces nos sorprenden tristes noticias.



Supongo que os habréis enterado de que este sábado 27 de Junio ha muerto un niño por difteria en España. Muchos no conocerán la difteria, pues desde hace 25 años nadie enfermaba de ella en España de ella. Yo, personalmente, siento mucha pena por los padres. Pensaban que hacían lo mejor para su hijo y han terminado matándole.

Ahora que lo alternativo y diferente está de moda, los padres se han dejado convencer por el pseudocientífico movimiento antivacunas. Los antivacunas aseguran que las vacunas tienen muchos efectos secundarios y que en el fondo es mucho mejor dejar pasar la enfermedad de manera natural.bacteria-67659_1280

Como se suele decir, la ignorancia es muy atrevida. Aquí el atrevimiento es con la propia vida. Desde CERFA queríamos contribuir con nuestro granito de arena. Con datos de verdad, queremos ayudar a desterrar estas verdades a medias detrás del rechazo a las vacunas. A mí, personalmente, me dan mucha rabia estas cosas. Consciente o inconscientemente, engañan a la gente y juegan con fuego. Pero para que entendáis un poco mejor lo que quiero decir, os paso un texto que nos ha hecho llegar la Sociedad Española de Inmunología.

Con él, desmontan ciertos mitos que existen en torno a los perjuicios de las vacunas. Espero que ayude para que situaciones tan tristes como éstas y que se podrían haber evitado de una forma tan fácil no se vuelvan a repetir.

Mito 1: Las mejoras higiénicas y sanitarias harán desaparecer las enfermedades infecciosas; las vacunas no son necesarias.

Mito 1: Las mejoras higiénicas y sanitarias harán desaparecer las enfermedades infecciosas; las vacunas no son necesarias.

FALSO

Hecho 1: Las enfermedades contra las que hay vacunas volverán otra vez si se suspenden los programas de vacunación. Mientras que una mejor higiene, el lavado de manos y la higienización del agua nos ayudan a protegernos de las enfermedades infecciosas, muchos microorganismos se propagan independientemente del nivel de limpieza. Si todos no nos vacunamos, enfermedades que hoy día son extremadamente raras, como la polio y el sarampión, reaparecerán rápidamente.

Mito 2: Las vacunas presentan efectos adversos y efectos secundarios a largo plazo que ahora desconocemos; las vacunas pueden causar incluso la muerte.

Mito 2: Las vacunas presentan efectos adversos y efectos secundarios a largo plazo que ahora desconocemos; las vacunas pueden causar incluso la muerte.

FALSO

Hecho 2: Las vacunas son muy seguras. La mayoría de las reacciones post-vacunación son de poca importancia y pasajeras, como hinchazón en el punto de inyección y febrícula. Los efectos secundarios graves son extremadamente raros, pero si ocurren se investigan. Es con diferencia mucho más probable que se produzcan efectos graves tras padecer una enfermedad prevenible con vacunación que tras ser vacunado. Valgan algunos ejemplos: padecer la polio puede causar parálisis de las extremidades, el sarampión puede causar encefalitis y ceguera y algunas de las enfermedades prevenibles con vacunación pueden causar incluso la muerte. Los beneficios de la vacunación exceden ampliamente sus riesgos. Sin las vacunas habría mucha más enfermedad, secuelas y muerte (basta con recordar las tasas de muerte infantil de la época de nuestros abuelos).

Mito 3: La vacuna combinada contra la difteria, tétanos y tosferina, y la vacuna contra la poliomielitis, causan síndrome de la muerte súbita del lactante

Mito 3: La vacuna combinada contra la difteria, tétanos y tosferina, y la vacuna contra la poliomielitis, causan síndrome de la muerte súbita del lactante

FALSO

Hecho 3: No hay relación causa-efecto entra estas vacunas y la muerte súbita infantil. Sin embargo, estas vacunas se administran en un periodo en el que los niños pueden sufrir este síndrome. Es decir, el síndrome de muerte súbita del lactante coincide casualmente en el periodo que se produce la vacunación. Esto no quiere decir que sea la vacunación quien lo cause. Es importante recordar que estas cuatro enfermedades pueden ser mortales y que los niños no vacunados frente a las mismas están expuestos a un riesgo serio de muerte o enfermedad grave.

Mito 4: Las enfermedades prevenibles por vacunación están erradicadas en mi país, así que no hay razón para vacunarse.

Mito 4: Las enfermedades prevenibles por vacunación están erradicadas en mi país, así que no hay razón para vacunarse.

FALSO

Hecho 4: Aunque se ha conseguido que estas enfermedades sean poco frecuentes en países con programas de vacunación, los agentes infecciosos que las producen continúan circulando en diversas partes del mundo. En el caso del niño fallecido el Olot, se encontraron cepas de la bacteria de la difteria en varios compañeros de clase. Estos compañeros, como estaban vacunados, no desarrollaron la enfermedad, pero probablemente se la transmitieron. En un mundo globalizado, los microorganismos pueden atravesar fronteras e infectar a cualquiera que no esté protegido. Si las tasas globales de vacunación en un país se reducen, no sólo aparecerán estas enfermedades en ese país sino que las exportará a sus vecinos. Un ejemplo. A principios del siglo XXI se redujo la tasa de vacunación frente al sarampión en Inglaterra (ver mito 10), facilitando que se volviera de nuevo endémico en ese país y que hayan aparecido brotes de sarampión en países del entorno como Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, Francia, Italia, España y Suiza. Dos razones clave para vacunarse son protegernos a nosotros mismos y a los que nos rodean, en particular los colectivos especialmente sensibles, como los pacientes inmunosuprimidos (oncológicos, trasplantados) o infectados (HIV, hepatitis) y los ancianos. El éxito de los programas de vacunación, al igual que el éxito de una sociedad, depende de la cooperación de cada persona para asegurar el bien común. No debemos apoyarnos egoístamente los que nos rodean para detener la propagación de una enfermedad; nosotros también debemos hacer nuestra parte.

Mito 5: Las infecciones infantiles prevenibles con vacunación no son más que desafortunadas e inevitables “cosas de la vida”.

Mito 5: Las infecciones infantiles prevenibles con vacunación no son más que desafortunadas e inevitables “cosas de la vida”.

FALSO

Hecho 5: Esas enfermedades no han de aceptarse como “cosas de la vida”. El sarampión, las paperas y la rubéola son graves y pueden causar complicaciones importantes en niños y adultos, incluyendo neumonía, encefalitis, ceguera, diarrea, infecciones del oído, síndrome de rubéola congénita y muerte. Todo este sufrimiento se puede prevenir con la vacunación. La falta de vacunación contra estos agentes hacen a los niños vulnerables sin que haya necesidad para ello.

Mito 6: La administración a un niño de más de una vacuna de forma simultánea puede aumentar el riesgo de efectos secundarios que pueden sobrecargar su sistema inmunitario.

Mito 6: La administración a un niño de más de una vacuna de forma simultánea puede aumentar el riesgo de efectos secundarios que pueden sobrecargar su sistema inmunitario.

FALSO

Hecho 6: La evidencia científica demuestra que la administración de varias vacunas al mismo tiempo no tiene efectos negativos sobre el sistema inmunitario de un niño. Cada día, los niños están expuestos a cientos de agentes externos que estimulan su sistema inmunitario. Un acto tan simple como comer introduce nuevos antígenos (cualquier sustancia reconocida por el sistema inmunitario), de la dieta en el organismo, al tiempo que numerosas bacterias viven en la nariz y en la boca. Un niño se expone, con diferencia, a muchos más antígenos cuando sufre un resfriado común o una infección de garganta que cuando se vacuna. Administrar varias vacunas al mismo tiempo tiene varias ventajas, como disminuir las visitas al médico (lo que ahorra tiempo y dinero) y causar menos molestias al niño, con lo que es más probable que se cumpla el calendario vacunal completo.

Mito 7: La gripe no es más que una molestia y la vacuna no es muy efectiva.

Mito 7: La gripe no es más que una molestia y la vacuna no es muy efectiva.

FALSO

Hecho 7: La gripe es mucho más que una molestia. Es una enfermedad seria que mata entre 300.000 y 500.000 personas cada año. Las embarazadas, los niños, los ancianos y los pacientes con patologías crónicas como asma y enfermedades cardiacas tienen un riesgo mayor de enfermedad grave y muerte. La vacunación de las embarazadas tiene la ventaja adicional de proteger al recién nacido. La vacunación ofrece inmunidad frente a tres de las cepas más comunes cada estación. Es el mejor modo de reducir la probabilidad de padecer una gripe grave o de contagiar a otros. Evitar la gripe, además, significa evitar costes sanitarios adicionales, pérdidas de días de trabajo y de colegio.

Mito 8: Es mejor inmunizarse padeciendo la enfermedad que mediante la vacunación.

Mito 8: Es mejor inmunizarse padeciendo la enfermedad que mediante la vacunación.

FALSO

Hecho 8: Las vacunas interactúan con el sistema inmunitario para producir una respuesta similar a la producida por la infección natural, pero no causan la enfermedad ni exponen a la persona inmunizada al riesgo de potenciales complicaciones. Por el contrario, el precio a pagar por inmunizarse frente a determinados agentes de un modo natural puede ser alto. Por ejemplo, retraso mental producido por la infección por Haemophilus influenzae tipo b (Hib), defectos congénitos por rubéola, cáncer de hígado por hepatitis B o muerte por sarampión y difteria.

Mito 9: Las vacunas contienen mercurio que es peligroso.

Mito 9: Las vacunas contienen mercurio que es peligroso.

FALSO

Hecho 9: El tiomersal es un compuesto orgánico que contiene mercurio y que se añade a algunas vacunas como conservante. Es el más ampliamente utilizado para las vacunas. No hay evidencia que sugiera que la cantidad usada en las vacunas tenga ningún riesgo. De todos modos, en la actualidad ninguna vacuna registrada en España contiene tiomersal.

Mito 10: Las vacunas causan autismo.

Mito 10: Las vacunas causan autismo.

FALSO

Hecho 10: En 1998 apareció un estudio que señalaba una posible relación entre la vacuna triple vírica (sarampión, paperas, rubéola) y el autismo. Posteriormente, se concluyó que el estudio era erróneo y la revista que lo publicó lo retiró. El mismo autor reconoció que era un engaño. Por desgracia, su publicación causó tal pánico que hizo caer las tasas de vacunación, y como consecuencia aparecieron nuevos brotes de enfermedad (ver mito 4). No hay ninguna evidencia de una relación entre la vacuna triple vírica y el autismo o los desórdenes del espectro autista.

 

Ahora espero que la próxima vez que alguien os trate de convencer de que las vacunas son malas y que es mucho mejor pasar las enfermedades de forma natural, espero que podáis decirle más de una cosa para convencerle de que está diciendo una soberana tontería. Nos vemos en el siguiente post

Un comentario

  1. Como usted dice, que atrevida es la ignorancia.

    Pero en este caso es usted el ignorante.

    No le deseo ningún hijo autista, pues el pobre seguiría autista toda la vida por su culpa. Por no investigar las causas y los tratamientos.
    Y hablo sobre experiencia. Usted sólo de la ciencia oficialista.

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