miércoles, diciembre 7, 2022
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«Enriqueció mi vida»: Argerich celebra sus 75 años con Barenboim

19788929535_5e909609e7_zUn «feliz cumpleaños» a toda orquesta, un recital de besos y abrazos de su amigo Daniel Barenboim, cientos de tarjetas con felicitaciones personales y una ovación de pie: a Martha Argerich no le faltaron regalos por los 75 años que cumplió el domingo.


La pianista argentina celebró la fecha ofreciendo un concierto especial de cumpleaños junto a Barenboim, su compatriota y amigo desde la infancia, en un evento que reunió a dos de las figuras más admiradas de la música clásica en la Filarmónica de Berlín.

La mítica sala, con entradas agotadas desde hace meses, se convirtió por un día en un espacio de homenaje a una de las pianistas más celebradas de la historia, con pasteles en el entreacto y tarjetas con el lema «¡Feliz cumpleaños, Martha Argerich!» en las que el público podía dejar sus saludos.

«Vine a agradecerle sus maravillosas interpretaciones. Enriqueció mi vida», explicó a la agencia dpa Christiane, una alemana de 68 años, mientras escribía en la tarjeta. «Soy una amante de la música y ella está en el primer lugar entre todos los pianistas».

Carmen, una estudiante de piano de 15 vestida con zapatillas deportivas, resumió el largo mensaje que escribió a Argerich: «Le di las gracias por dejarme participar en un día tan especial».

En otra zona del hall de entrada a la sala, el nuevo embajador argentino en Alemania, Luis María Kreckler, se sorprendía por el amor del público berlinés hacia Barenboim y Argerich: «Es increíble tener dos músicos argentinos de este nivel».

También dentro de la sala Argerich fue mimada con ovaciones de pie y numerosos besos y abrazos de Barenboim. «Nuestra relación es musical, naturalmente, pero entre nosotros también hay un amor humano», había adelantado antes el director argentino israelí.

El propio Barenboim entusiasmó al público al salirse de programa con un «feliz cumpleaños» interpretado por su Staatskapelle, la orquesta de la Ópera Estatal de Berlín. Argerich se sumó divertida con el piano y el público entonó de pie la canción.

Argerich, nacida el 5 de junio de 1941 en Buenos Aires, y Barenboim, un año menor, se conocieron cuando ella tenía ocho años y él siete jugando debajo de un piano en la casa de un violinista y empresario de Buenos Aires en cuyo hogar se tocaba música de cámara.

«Ya desde la niñez tenía la capacidad de tocar el piano de un modo impactante», la elogió recientemente Barenboim. «Nunca fue una virtuosa mecánica a la que le importara sólo la velocidad. Por supuesto era capaz de eso, pero iba más allá y extraía del piano una cantidad increíble de colores».

Argerich lo demostró al público de la «Philharmonie» alternando entre mil caras -de apasionada a etérea, de furiosa a romántica, de dulce a frenética- en su interpretación de los conciertos para piano 1 y 2 de Ludwig van Beethoven junto a la Staatskapelle de Barenboim.

El concierto a beneficio de las obras de restauración de la Ópera Estatal de Berlín incluyó también una sonata a dos pianos de Wolfgang Amadeus Mozart y un vertiginoso bis que Argerich tocó con virtuosismo mientras Barenboim la observaba sentado entre la orquesta.

La lluviosa tarde Berlín sumó así un capítulo más en una larga amistad que en los últimos años recobró fuerza con varias actuaciones conjuntas. Ambos volverán a compartir escenario en agosto al tocar en el Teatro Colón de Buenos Aires y el escenario al aire libre «Waldbühne» de Berlín.

Berlín, 6 jun (dpa)

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